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ARTÍCULOS CIENTÍFICOS

El ser humano y el agua

¿Por qué no se debe beber agua descalcificada?

¿Hay que filtrar el agua del grifo en Francia?

¿Son asimilables los minerales del agua que se bebe?

Los residuos secos del agua en detalle

La situación del agua en Francia

Medicamentos en el agua potable

El agua potable en el mundo

El efecto "cóctel"

¡Cuidado con las aguas naturales!

Las aguas embotelladas

Saber leer la etiqueta de su agua mineral

El ser humano y el agua: artículo completo sobre el papel del agua para el ser humano

¿Algunas cifras?

El agua está compuesta por tres átomos, un átomo de oxígeno y dos átomos de oxígeno.

La electrólisis del agua nos permite comprobar fácilmente esta información. En el ánodo positivo encontramos el dioxígeno (O2) y en el cátodo negativo encontramos el dihidrógeno (2H2).

El ser humano es un ser hídrico que está compuesto, según su edad, por entre un 50-60 % de agua (anciano) y un 97 % de agua (embrión de 2 meses). Se estima que el cuerpo de un hombre de 70 kg contiene 45 L de agua, de los cuales 30 L se encuentran en el interior de sus células y 15 L en el exterior. Estos 15 L se reparten en 5 L de sangre en los vasos, venas y capilares y 10 L de líquido intersticial, como la linfa o el agua que rodea nuestras células.

La obesidad puede reducir hasta el 45 % la proporción de agua del cuerpo de un ser humano, lo que supone un riesgo vital.

El ser humano es una auténtica columna de agua. Después del agua, somos iones de sales, lípidos, proteínas y aminoácidos que quelan los iones para absorberlos mejor. Estamos constantemente, día y noche y los 365 días del año, atravesados por iones y agua.

¿Comprende ahora por qué la calidad del agua que ingerimos es de suma importancia?

¿Por qué beber agua?

«100.000 mil millones de células de nuestro cuerpo gritan de sed y reclaman agua.»

El agua garantiza, entre otras, las siguientes funciones:
-       El mantenimiento del volumen sanguíneo y linfático,
-       La producción de saliva y de lágrimas
-       La lubricación de las articulaciones, los ojos, etc.,
-       La regulación de la temperatura corporal,
-       Las reacciones químicas en las células,
-       La absorción y el transporte de nutrientes,
-       La actividad neurológica del cerebro,
-       El equilibrio ácido-base y de oxidación-reducción,
-       La hidratación de la piel,
-       La eliminación de toxinas y la desintoxicación celular,
-       La eliminación de los residuos de los procesos metabólicos,
-       El mantenimiento del estado coloidal de los líquidos de nuestro cuerpo, en particular la sangre y la linfa,
-       La desintoxicación de los venenos generados por nuestro metabolismo, como las células muertas,
-       El transporte de minerales, oligoelementos, vitaminas, etc. hasta nuestras células,
-       La asimilación de la información vital de nuestros alimentos.

 

¿Cuándo hay que beber agua?

Lo ideal es que el agua se beba a temperatura ambiente o corporal ; nunca fría. En cuanto sentimos sed, ya es demasiado tarde, pues esto indica que tenemos un déficit de varios cientos de gramos de agua. Por tanto, hay que beber antes de tener sed. Lo ideal es beber un vaso de agua a 30-35 °C por la mañana en ayunas, lo que evita que nuestro cuerpo pierda calorías para calentarla. Después, hay que beber entre comidas. No beba o beba muy poco durante las comidas, porque el agua diluye los jugos gástricos e impide una buena digestión.

 

¿Cuánta agua hay que beber al día?

El doctor Fereydoon Batmanghelidj, que ha curado a miles de personas haciéndoles beber únicamente agua, nos confirma que hay que beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día como mínimo; más concretamente, 30 ml/kg, es decir, 1,5 litros para una persona de 50 kg y 2,5 litros para una persona de 75 kg.

Atención, el café y el té, contrariamente a las creencias populares, no se consideran bebidas hidratantes. Al contrario, estas bebidas son drenantes y, por tanto, deshidratantes.

El agua que procede de los alimentos sólidos (frutas, verduras, plantas) está repleta de nutrientes, oligoelementos, minerales, vitaminas… ¡Es la única que se encuentra en forma activada, energizante y que es totalmente biodisponible! Por esta razón, el agua de mineralización muy débil producida por un equipo de ósmosis inversa es la mejor que puede beber.

 

Los signos de deshidratación

En el momento en que sentimos sed, ya es demasiado tarde. En concreto, esto se manifiesta con:
-       Orina oscura,
-       Boca y garganta secas,
-       Piel seca,
-       Dolores de cabeza y mareos,
-       Intolerancia al calor,
-       Falta de energía.

En una fase más avanzada, los síntomas son:
-       Debilidad muscular y calambres,
-       Dificultad para tragar,
-       Micción dolorosa,
-       Confusión.

¡Manténgase alerta, hay que beber ANTES de tener sed!

Calidad requerida para una buena agua para beber

Cualquier agua pierde sus cualidades hidrodinámicas naturales originales, de energía y de información si:
-       No está «madura» (emergencia natural del suelo);
-       Se obtiene por aspiración (bombeo del agua de red);
-       Se somete a presión;
-       Está en contacto con metal (pérdida de electrones);
-       Está contaminada (química o electromagnéticamente);
-       Se transporta en líneas rectas (tuberías).

El conjunto de estos parámetros hace que ninguna de las aguas del grifo ni de las que se venden embotelladas sea un agua de calidad para beber. Bebemos a diario aguas sin energía, sin estructura, sin ninguna dinámica ni vitalidad.

Todas carecen de estos principios elementales de un agua natural en libertad. ¡Tome conciencia de ello!

Las aguas que cumplen los criterios hidrodinámicos esenciales son todas las aguas vivas, como las de un torrente de montaña, un salto de agua, una cascada, un agua mineral directamente en su manantial, así como todas las aguas sometidas a vórtices y remolinos, las dinamizadas por ondas biológicas u otros procedimientos físicos.