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A veces tenemos noticias que presentamos en esta categoría.

Las aguas residuales y su tratamiento

El volumen de aguas residuales no deja de crecer y su tratamiento es una verdadera necesidad ecológica, tanto para el medioambiente como para la salud humana, para evitar efectos perjudiciales sobre la biodiversidad y riesgos de enfermedades.

Ya en la Antigüedad, los egipcios filtraban el agua con arena y muchas civilizaciones antiguas habían adoptado la evacuación de las aguas residuales mediante alcantarillas, que antiguamente solían estar a cielo abierto. Sin embargo, en Francia no es hasta principios del siglo 20 cuando la evacuación y el tratamiento de las aguas residuales se generalizan, con infraestructuras adaptadas.

En Francia, casi el 100 % de los hogares está conectado a la red de alcantarillado y, por tanto, participa en el saneamiento de las aguas residuales. Sin embargo, en los países en desarrollo o emergentes ocurre lo contrario: se observa que alrededor del 90 % de las aguas residuales se vierte al medio natural sin ningún tratamiento, lo que provoca una grave contaminación a corto y largo plazo.

 

La contaminación doméstica del agua

Las aguas domésticas son, por una parte, las llamadas aguas «grises» que utilizamos en casa para nuestro uso cotidiano: lavar los platos, la ropa, el coche, utilizar el baño… en las que se encuentran grasas, detergentes, disolventes y residuos orgánicos.

Y, por otra parte, las aguas «negras», que son las aguas de los inodoros y contienen gérmenes y materia orgánica nitrogenada.

Se calcula que la contaminación diaria de una persona (para 150 a 200 litros de agua) es de:

  • 70 a 90 gramos de materia en suspensión
  • 60 a 70 gramos de materia orgánica 
  • 15 a 17 gramos de materia nitrogenada 
  • 4 gramos de fósforo 
  • varios miles de millones de gérmenes por cada 100 ml…

¡Nada como estas cifras para comprender la necesidad de tratar el agua! 

La contaminación industrial del agua

La contaminación de las aguas industriales varía, por supuesto, según el tipo de industria. Productos tóxicos, disolventes, nitrógeno, fósforo, metales pesados, hidrocarburos… ¡Elija! En Francia, las industrias están obligadas a descontaminar previamente el agua que utilizan antes de que llegue a las redes habituales de recogida de aguas y se mezcle con las aguas domésticas, conforme al principio de «quien contamina paga». Bueno, eso es en teoría…

Si bien las grandes empresas han intensificado sus esfuerzos para descontaminar el agua, las pymes son ahora las empresas más contaminantes y generan más del 90 % de la contaminación por residuos tóxicos. Pinturas, disolventes e hidrocarburos acaban a menudo en el agua sin ningún tratamiento.

La contaminación pluvial del agua

«Singing in the rain» no especificaba el nivel de contaminación de la lluvia… En efecto, el agua de lluvia capta con gusto los contaminantes presentes en el aire, así como los depositados en los tejados, las carreteras, las aceras, los campos… Las aguas pluviales normalmente se separan de las aguas domésticas para conducirlas a los centros de tratamiento, pero en algunas aglomeraciones urbanas pueden mezclarse con ellas. Separarlas permite evitar el vertido de aguas domésticas sin tratar en la naturaleza en caso de desbordamiento.

La contaminación agrícola del agua

Los excrementos animales, así como todos los fertilizantes y herbicidas o insecticidas utilizados en la agricultura, son contaminantes que se infiltran en el suelo hasta llegar a las aguas subterráneas.

La contaminación accidental del agua

A los tres tipos principales de contaminación del agua de los que se habla más a menudo, no olvidemos añadir la contaminación accidental del agua: los productos tóxicos vertidos de forma incontrolada o inconsciente, las catástrofes industriales o los accidentes también contribuyen a la contaminación del agua al atacar directamente el medioambiente.

 

 

No confundir: 

  • El tratamiento de los recursos hídricos: consiste en transformar el agua natural, extraída del medioambiente, en agua potable
  • El saneamiento de las aguas residuales : es el tratamiento del agua potable después de su uso doméstico o industrial.

 

Los distintos tipos de tratamiento del agua

Cuando las aguas residuales llegan a la estación depuradora más cercana, se someten a un tratamiento en varias etapas: 

  1. Desbaste y tamizado: una reja y después unos tamices filtran los residuos más grandes.
  2. Desarenado: mediante decantación, las arenas contenidas en el agua se depositan en el fondo de los estanques.
  3. Desengrasado: mediante la inyección de burbujas de aire en los estanques, se eliminan las grasas contenidas en el agua, que suben a la superficie.
  4. Decantación, filtración: la materia en suspensión se deposita en el fondo del estanque y forma después los «lodos primarios».
  5. Tratamiento biológico o tratamiento químico: ¡el festín de las bacterias, que se deleitan con el fósforo, el nitrógeno y otros residuos! Esta técnica también se denomina proceso de lodos activados. Por otra parte, el carbón activo elimina los componentes contaminantes que aún contiene el agua. Existen numerosos procesos de tratamiento químico y cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes.
  6. Vertido: el agua transparente se vierte en la naturaleza 

 

Hoy en día también existen procesos muy innovadores para obtener agua tratada reutilizable. Entre ellos, el tratamiento con rayos ultravioleta, la filtración por membranas y la ósmosis inversa, utilizada tanto por particulares como por determinadas industrias. 

 

Cuando se habla de escasez de agua, hay que saber que lo que falta no es la cantidad de agua en general, puesto que es estable, sino la cantidad de agua limpia. En efecto, utilizamos muchísima agua tanto para nuestro consumo como para nuestras industrias y esta agua, expulsada en forma de vapor o líquido, suele estar contaminada. El tratamiento de las aguas residuales permite mantener un equilibrio más o menos estable entre nuestro consumo de agua y el nivel de agua limpia disponible.

También aporta una garantía sanitaria al agua que consumimos. 

Sin embargo, estamos convencidos de que el agua suministrada por el grifo todavía no está lo suficientemente filtrada ni es lo suficientemente pura para un consumo sin riesgos a largo plazo. Por eso, en Josmose le ofrecemos toda una gama de productos que le ayudan a garantizar la calidad del agua en su hogar o en su empresa:  equipo de ósmosis inversa doméstico o equipo de ósmosis inversa profesional, descalcificador de agua, sistema de ultrafiltración, kits de análisis de agua... También estamos a su disposición para responder a sus preguntas y asesorarle en su camino hacia un agua más pura y saludable.

Para obtener información más técnica y completa sobre el tema, puede leer este artículo sobre el tratamiento de las aguas urbanas.