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DESCALCIFICADORES DE AGUA

¿Para qué sirve un descalcificador de agua?

¿Por qué descalcificar el agua?

El impacto de la cal en sus facturas

¿Cómo elegir su descalcificador?

Los distintos tipos de válvulas de descalcificador de agua

TUTORIAL: Conectar su descalcificador a la red

VÍDEO: Instalar su descalcificador de agua

Ajustar su descalcificador

Recomendaciones antes de instalar un descalcificador

Esquema y componentes del descalcificador

Realizar el mantenimiento de su descalcificador de agua

¿Por qué no se debe beber agua descalcificada?

¿Por qué descalcificar el agua?

Razón n.º 1: Recuperar la verdadera sensación del agua sobre la piel

El agua dura deja una sensación de sequedad en las manos, la piel o el cabello. Son los depósitos de cal presentes en el agua los que provocan esta sensación desagradable.

Un descalcificador le permite redescubrir el agua blanda, como bajo una lluvia de verano o durante un baño en la montaña…

La UAE, unión francesa de profesionales del tratamiento del agua, explica muy bien este fenómeno:

Esta observación es especialmente cierta en el caso de los niños y las personas con piel delicada. De hecho, los cristales de minerales, presentes en el agua calcárea e invisibles a simple vista, provocan escozor en la piel, de ahí ciertas sensaciones desagradables, pero también la recubren con una película que la reseca. Ante esta agresión, la epidermis reacciona, a veces con la aparición de pequeños granos e incluso de placas urticantes.
El agua calcárea puede ser un factor que favorezca patologías como la psoriasis, el eccema o la dermatitis. En las pieles más sensibles, también puede provocar descamaciones, desprendimientos de la capa superficial de la epidermis. Del mismo modo, al provocar sequedad del cuero cabelludo, el agua calcárea causa picor en la cabeza. Por eso se desaconseja a las personas que sufren psoriasis. Todos estos fenómenos se acentúan, además, con el uso de determinados champús y jabones.

Más información: http://uae.fr/le-traitement-de-leau-de-a-a-z/tout-sur-le-calcaire/effets-de-leau-calcaire-peau/

Razón n.º 2: Proteger sus tuberías y su bolsillo

La cal presente en el agua provoca depósitos blanquecinos en grifos, fregaderos, duchas y bañeras. Estos depósitos son solo la parte visible del iceberg de cal que pasa cada día por las tuberías de su casa. En efecto, la cal va obstruyendo poco a poco sus tuberías y formando incrustaciones en ellas.

La primera molestia visible es la necesidad de limpiar más y constantemente sus instalaciones sanitarias. ¿No resulta tedioso frotar constantemente para eliminar las marcas blancas de cal del fregadero, sabiendo que la próxima vez que abra el grifo tendrá que volver a empezar?

A esto también puede añadir el riesgo de rotura de las tuberías con demasiadas incrustaciones y las molestias que ello ocasiona: intervención del fontanero, compra de tuberías nuevas…

Por último, el agua dura necesita más energía para calentarse… Por consiguiente, instalar un descalcificador supone un ahorro del 12 % en la factura de electricidad, es decir, 8 €/mes según el consumo medio francés.

¡Anticípese equipándose con un descalcificador de agua!

Razón n.º 3: Proteger sus electrodomésticos

Su lavadora, su lavavajillas, su cafetera, su termo de agua caliente, su hervidor o incluso su plancha sufren los efectos de la cal. La vida útil de sus electrodomésticos se reduce considerablemente con el agua dura.

Pérdida debida al agua dura

En total, son casi 1200 € tirados por la ventana en 6 años, ¡es decir, 16 €/mes!

Razón n.º 4: Dejar de consumir productos de limpieza en exceso

La cal reduce considerablemente el efecto del jabón, del champú… Además de dejar de necesitar comprar suavizante para la lavadora, divide entre 3 o 4 su consumo de productos de limpieza. Por ejemplo, necesita menos jabón para lavarse, ¡porque la cal impide que haga suficiente espuma!

En conclusión, ya sea por el consumo innecesario de agua y electricidad, el desgaste prematuro de sus equipos o el desperdicio de productos de limpieza, el agua dura le supone un sobrecoste de más de 30 €/mes. Varias decenas de euros al mes por tener un agua que provoca escozor en la piel, picor… ¡Admita que se puede esperar algo mejor para su bienestar!